Nuestra historia
La historia de Al Pompiere es parte de la historia de Roma. Comenzó allá por 1928 como una sencilla taberna de vinos y supplì. Es una historia de pasión y dedicación que, gracias a la familia Monteferri, ha transformado la cocina popular en una experiencia gastronómica elegante y fiel a sus orígenes.
"¡UNA PREGUNTA!
¿POR QUÉ SE LLAMA AL POMPIERE?"
En aquel lejano y nostálgico 1928, la familia Monteferri, originaria de Velletri y dedicada desde siempre a la viticultura, se trasladó de los Castelli Romani a Roma para comenzar una nueva etapa. Su aventura comenzó en el corazón de la capital, en Piazza Tartaruga, hoy llamada «Piazza Mattei». Se hicieron cargo de la osteria del Pompiere, propiedad de un bombero jubilado que, para mantenerse ocupado, regentaba una taberna de vinos donde cualquiera podía hacer una parada para tomar una copa o compartir una comida distendida.
La familia continuó con la taberna de vinos, acompañando cada brindis con un buen supplì. Más adelante incorporó carciofi alla giudia, filetes de bacalao, las insuperables penne all'arrabbiata y el inconfundible pollo alla diavola, platos que explican su nombre: se decía que había que llamar a los bomberos para apagar el incendio que provocaban en la garganta.
El local histórico
A CARGO DE LA FAMILIA MONTEFERRI
Nos encontramos en un lugar único y evocador: la planta baja del histórico Palazzo di Beatrice Cenci. Nuestras salas, con decoración clásica y un ambiente íntimo, ofrecen un auténtico viaje en el tiempo. Los almuerzos y las cenas se disfrutan en un entorno de sobria elegancia, perfecto para saborear la tranquilidad y la belleza del gueto judío y el ambiente auténtico de una Roma que no se deja vencer por el paso del tiempo.
La familia Monteferri
Detrás de cada plato y cada sonrisa está la pasión de nuestra familia. Generaciones de los Monteferri han conservado y transmitido las recetas con rigor y cariño, garantizando que cada experiencia culinaria sea auténtica y acogedora, con la hospitalidad sincera que siempre ha caracterizado nuestra trattoria.














